martes, 5 de mayo de 2020

EL MAÍZ EN LA OBRA DE SAHAGÚN


LOS MAÍCES DE MÉXICO EN LA HISTORIA GENERAL DE LAS COSAS DE LA NUEVA ESPAÑA
Martha Gabriela Bayardo Ramírez

Sin duda el maíz y el amaranto son para el patrimonio gastronómico de México, los sujetos protagónicos en el Códice Florentino. En el presente se da muestra únicamente del caso del maíz, sin considerar sus productos: tamales, atoles y tortillas; como una medida de limitar su extensión.  

LOS MAÍCES DE MÉXICO EN EL CÓDICE FLORENTINO
Descripción
[Chicomecoátl] debió esta mujer ser la primera que comenzó a hacer pan y otros manjares y guisados.[1]
[…] esta fiesta hacían a honra de la diosa llamada Chicomecoátl, la cual imaginaban como mujer y decían que ella era la que daba los mantenimientos del cuerpo, para conservar la vida humana, porque cualquiera que le falta los mantenimientos se desmaya y muere.[2]
Y hacían fiesta y en esta fiesta ofrecían en su templo (la diosa Chihuapipiltin) […] maíz tostado que llaman ellos ezquitl o izquitl (granos de maíz tostado al comal[3] (ezquite).[4]  
La otra gente ofrecía diversas cosas: unos ofrecían maíz tostado, otros maíz tostado revuelto con miel y con harina de semillas de bledos.[5]
[Según los señalado en el dios de los convites], repartían aquella figura de hueso que habían hecho de masa que se llama tzoalli, tzohuatl (masa de bledos apelmazada para comerse, a veces elaborada de figuras. Salía mezclarse con maíz. Comida ritual).[6]
[…] ofrecían cañas de maíz verdes, y flores y cañas de humo […][7]
[…] sembraban también delante de él [el dios Opochtli] un maíz tostado que llaman momóchitl que es una manera de maíz que cuando se tuesta revienta y descubre el meollo y se hace como una flor muy blanca: decían que estos eran granizos, los cuales son atribuidos a los dioses del agua.[8]
En las casas donde entraban los hacían sentar sobre unos hacecillos de hojas de tzapotes y echánbanlos al cuello unos sartales de mazorcas de maíz, […] ponían guirnaldas y les daban a beber pulcre, que es su vino.[9]
Llegada la fiesta de etzalquzliztli todos hacían una manera de puchas, o poleadas, que se llama etzalli (cocimiento hecho de granos de maíz con granos de frijol) -comida delicada a su gusto- todos comían en su casa y daban a los que venían, y hacían mil locuras.[10]
A los quince días de este mes los mozos y muchachos enramaban todos los altares y oratorios de los dioses, así los que estaban dentro de las casas como por los caminos y encrucijadas, y por esta diligencia que hacían dábanlos maíz.
Algunos daban un chiquíhuitl lleno de maíz, y a otros dos o tres mazorcas.[11] 
[En la ceremonia y sacrificios de Tlacaxipehualiztli] cocían aquella carne [humana de las personas que fueron sacrificadas] y daban a cas uno un pedazo de aquella carne en un escudilla o cajete, con su caldo y su maíz cocido.[12]
[El día siguiente todos se aparejaban para un solemne areito, el cual comenzaba en las casas reales…] y llevaban en las manos en lugar de flores todo género […]; iban aderezados con maíz tostado, que se llama momochtli (granos de maíz tostados hasta que se abren, en apariencia de flor), en lugar de sartales y guirnaldas.[13]
[En la fiesta y sacrificios en Tlacaxipehuatliztli], los que habían traído los pellejos vestidos lavábanse allí en el cu, con agua mezclada con harina o masa de maíz.[14]
Después de esto iban todos por los maizales y los campos y traían cañas de maíz y otras yerbas que llamaban mecóatl (brote del maguey), con estas yerbas enramaban al dios de las mieses cuya imagen cada uno tenía en su casa, y componíala con papeles y ponían comida delante de esta imagen […] también ponían delante de esta imagen un chiquihuitl de harina de chía que ellos llaman pinolli; otro chiquihuitl  con maíz tostado, revuelto con frijoles, cortaban un cañuto de maíz verde y henchíanle de todas aquellas vianda, tomando de cada cosa un poquito, y ponían aquel cañuto sobre la espalda de la rana como que le llevaba a cuestas […][15]
Cinteotl dios mazorca. Día del maíz.[16]
[…] En esta fiesta llevaban las mazorcas que tenían guardadas para semilla; al cu de Chicomecóatl y de Cintétl, para que allí se hiciesen benditas […] Después que habían llevado al cu las mazorcas de maíz, volvían a sus casas, echábanlas en el hondón de la troje, decían que era el corazón de la troje, y en el tiempo de sembrar; el maíz de ellas servía de semilla.[17]
[…] decían que ella (Chicomecoátl) hacía todos los géneros de maíz, y todos los géneros de frijoles y cualesquiera otra legumbres para comer […][18]
Hecho este sacrificio [en Uey Tecuílhuitl] a honra de la diosa Xilonen, tenían todos licencia de comer xilotes y pan hecho de ellos, y de comer cañas de maíz. Antes de este sacrificio nadie osaba comer estas cosas […][19]
[En la fiesta de Tóxcatl] danzaban las mujeres doncellas, afeitadas y emplumadas […] y llevaban en la cabeza puestos unos capillejos compuestos en lugar de flores con maíz tostado que ellos llamaban momochtli.[20]
Llegando la fiesta [Etzalqualiztli], todos hacían la comida que se llama etzalli, no quedaba nadie que no hiciese en su casa; este etzalli era hecho de maíz cocido, a manera de arroz, y era muy amarillo; después de hecho, todos comían de ello, y daban a otros.[21]
Éstos se subían encima de un cu pequeño que se llamaba la mesa de Huitzilopochtli (y) desde allí arrojaban o sembraban maíz de todas las maneras, blanco y amarillo, colorado y prieto, sobre la gente que estaba abajo, y también pepitas de calabaza, y todos cogían aquel maíz y pepitas […][22]
[En las fiestas y sacrificios de Teotleco …] enramaban unos altares […] solamente en las casas de las diosas; (sin embargo) también enramaban los altares donde estaban las estatuas de los ídolos particulares, en las casas del pueblo, y dábanles por esto en cada casa un chiquíhuitl de maíz o cuatro mazorcas y los más pobres dábanlos dos o tres mazorcas; llamaban a esto cocátl, como quien dice aguinaldo (se les daba maíz) para que comiesen tostado, y no lo comían todos, sino aquellos que eran ya conocidos por dirigentes y trabajadores.[23]
A la media noche de este día, molían aun poco de harina de maíz y hacían un montoncillo de ella, bien tupida; hacían un montoncillo de harina redondo como un queso, sobre un petate. En este montoncillo de harina veían cuando habían llegado todos los dioses, porque aparecía una pisada de un pie pequeño sobre la harina (y) entonces entendían que eran llegados los dioses.[24] 
[En la fiesta y ceremonia que se llamaba Atemoxtli…] las mujeres que entraban en este convite todas llevaban maíz, para los alimentos, ninguna iba sin llevar algo, o mazorcas de maíz hasta quince o vente; entrenando estábanse aparte, y dábanlas allí comida a cada una por sí, y también beber pulcre […][25]
Dios del maíz blanco.[26]
[Como parte de la penitencia que recibía el cuerpo de Huitzilopochtli] cada uno era obligado a pagar una manta grande […] y un cesto de maíz y cien mazorcas de maíz; y los que no podían pagar, que se sentían muy agraviados del dicho atributo, se ausentaban […] [27]
[…] de los que iban al paraíso terrenal] que nombra Tlalocan, en el cual hay muchos regocijos y refrigerios, sin pena ninguna; nunca jamás faltan las mazorcas de maíz verdes, y calabazas y ramitas de bledos, y ají verde y jitomates, y frijoles verdes en vaina, y flores.[28]
Como cuarta costumbres del Calmécac […] los muchachos ya grandecillos iban a traer a cuestas la leña del monte, que era necesaria para quemar en la casa del Calmécac cada noche, y cuando hacían alguna obra de barro o paredes, o maizal, o zanja o acequias, íbanse todos a trabajar […][29]
De las malas condiciones de las mujeres que nacían en este signo […] es holgazana, perezosa, dormilona y con estas obras siempre a acabar mal y a venderse por esclava; como no sabe hacer nada, ni moler maíz, ni hacer pan […][30]
Del convite que se hacía por razones de los bateos […] una orden de chiquihuites, con diversas maneras de pan, y pareados en los chiquihuites otros tantos cajetes con diversas maneras de cazuela, con carne o pescado […] [31]
El que habla generalmente de todos los signos […] como si fuese el pan duro, y frío y áspero, hiede a la cal, así es la plática que es molesta a los oyentes […][32]
De los maíces […] decían también los supersticiosos antiguos, y algunos aun ahora lo usan, que el maíz antes que le echen en la olla para cocerse, han de resollar sobre él como dándole ánimo para que no tema la cochura.[33]
De los maíces […] también decían que cuando estaba derramado algún maíz por el suelo, el que lo veía era obligado a cogerlo, y el que no lo cogía hacía injuria a este al maíz, y el maíz se quejaba de él delante de dios diciendo: “Señor, castigad a este que me vio derramado y no me recogió, o dad hambre porque no me menosprecia”.[34]
De la tortilla que (se) doble en el comal, era señal que alguno venía a aquella casa, o que el marido de aquella mujer que cocía el pan, si era ido fuera, venía ya, y había coceado la tortilla porque se dobló.[35]
Del quemar de los escobajos del maíz otra abusión tenía: que dondequiera que había alguna mujer recién parida, no echaban el fuego los escobajos, o granzones del maíz, que son aquellas mazorquillas que quedaban después de desgranado el maíz, que llaman ólotl; decían que si se quemaban estos escobajos en aquella casa, la cara del niño que había nacido sería pecosa y hoyosa, y para que esto no fuese, habiendo de quemar estos granzones, tocábanle primero en la cara del niño; llevándolas por encima sin tocar la carne.[36]
De las cañas verdes del maíz otra abusión decía que el que comía cañas verdes, de noche, que le daría dolor de muelas o de dientes, y para que esto no aconteciese el que comía alguna cañas verdes, de noche, calentábala al fuego.[37]
[Del lenguaje y afectos que usaban cuando oraban al dios de la pluvia llamado Tláloc] ayudad, señor, a nuestro señor dios de la tierra, siquiera con una mollizna de agua, porque él nos cría y nos mantiene cuando hay agua; tened por bien, señor; de consolar al maíz y a los etles, y a los otros mantenimientos muy deseados y muy necesarios que están sembrados y plantados en los camellones de la tierra, y padecen gran necesidad y gran angustia por la falta de agua.[38] 
[Del razonamiento lleno de muy buena moral] mirad hijos que tengáis cuidado de sembrar los maizales y de plantar magueyes y tunas, y frutales […][39]
[Del lenguaje y afecto que los señores usaban hablando y doctrinando a sus hijas cuando ya habían llegado a los años de discreción] mira no escojas ente los hombres el que mejor te parezca, cómo hacen los que van a comprar las mantas al tiánquez o mercado; recibe al que te manda, y mira que no hagas como se hace cuando se crían mazorcas verdes, que son xilotes o elotes, que se buscan las mejores y más sabrosas; mira que no desees algún hombre por ser mejor dispuesto; mira que no te enamores de él apasionadamente.[40]
[Del lenguaje y afecto que los señores usaban hablando y doctrinando a sus hijas cuando ya habían llegado a los años de discreción] luego a hacer lo que es de tu oficio, o hacer cacao, o moler el maíz, o a hilar, o a tejer que aprendas muy bien cómo se hace la comida y bebida, para que sea bien hecha […][41]
[Del lenguaje y afecto el padre, señor principal, usaba para persuadir a su hijo al amor de la castidad] porque los dioses los aman llevan para sí al paraíso terrenal, para que vivan con el dios llamado Tlalocatecutli, que sirve con ulli y con yauhtli, y es dios de las verdurascon el dios tlalocatecutli, donde siempre hay verduras, maizales verdes y toda manera de yerbas y flores y frutas […][42]
[De la manera que hacían los casamientos estos naturales] haceos a los trabajos de pasar los arroyos y de subir las cuestas, y de pasar los páramos […] haceos a los trabajos de comer pan seco, con maíz tostado; no penséis, hijo, que de aquí adelante habéis de vivir en regalos y en delicadezas, porque habéis con vuestro sudor de ganar la comida […][43]
De la manera que hacían los casamientos estos naturales […] aparejában las cosas necesarias para el día de la boda […] aparejában las ollas para cocer el maíz y el cacao molido, que llaman cacauapinolli; las flores que eran menester; las cañas de humo […] comenzaban a moler el maíz y ponerlo en los apaztles o lebrillos.[44]
[De lo que la partera decía cuando cortaba el ombligo de la niña] nota, hija mía, que del medio de vuestro cuerpo, corto y toma tu ombligo, porque así lo mandó tu padre Yoaltecutli, que es señor de la noche […] habéis de ser las trébedes, donde se pone la olla; en este lugar os entierra nuestro señor, aquí habéis de trabajar; vuestro oficio ha de ser traer agua y moler el maíz en el metate; allí habéis de sudar, cabe la ceniza y cabe el hogar […][45]
En estas fiestas de todos los dioses todos los maceguales comían maíz cocido, hecho como arroz, y los tlamacazque andaban bailando y cantando por las calles: en una mano traían una capa de maíz verde, y en otra una olla con asa. De este modo andaban demandando que les diesen maíz cocido, y todos los maceguales les echaban las ollas que traían de aquel maíz cocido.[46] 
Uno de los alimentos que se consideraban en momentos difíciles [(hambre) …] polúcatl, es una semilla de unas yerbas que no se comen sino por gran necesidad; este popóyotl es maíz aneblado; xolotzontli, son los cabellos que las mazorcas tienen colgados cuando están en la caña; miáutl, miahuatl o miyahuatl son aquellos penachos que tienen las cañas del maíz cuando ya están grandes las mazorcas (espiga del maíz); este metzolli, son las rayaduras o raspas del maguey, cuando le abren para que mane; nochxóchitl es la flor de la tuna; mexcalli, son las pencas del maguey cocidas; necutlatonilli, es la miel reciente que sale del maguey, calentada al fuego; huauntli polocayo, es la semilla de cenizos sin limpiar, con todas sus inmundicias.
Frijoles los guardaban con todas las ramas y hojas vainas, porque todo se aprovechaban en tiempo de hambre.[47]
De los pasatiempos y recreaciones de los señores […] jugaban a la pelota, y también traían consigo buenos jugadores de pelota que jugaban en su presencia, y por el (bando) contrario otros principales, y ganábanse oro y chalchijuittes y cuentas de oro y turquesas, y esclavos, y mantas ricas y maxtles ricos, y maizales y casas, y grebas de oro y ajorcas de oro y brazaletes hechos con plumas ricas, y pellones de pluma y cargas de cacao […][48] 
De la trojes o alhóndigas […] otra sala del palacio se llamaba Petlacalco. En este lugar posaban un mayordomo del señor, que tenía cargo y cuenta de todas las trojes de los mantenimientos de maíz que se guardaban para proveimiento de la ciudad y república, que cabían a cada dos mil fanegas de maíz, en las cuales había maíz de veinte años sin dañarse; también había trojes en que se guardaba cantidad de frijol […][49]
Del orden que había en el tíanquez, del cual el señor tenía especial cuidado […] en otra parte estaba por su orden los que vendían las cosas de comer, como son maíz blanco, y negro, y colorados, y jaspeados, y unos frijoles negros, grandes como habas, y semillas de bledos pardos o cenicientos, y colorados, y amarillos, y chía clara y negra, y otra que llaman chiantzótzotl.[50]
Del orden que había en el tíanquez, del cual el señor tenía especial cuidado […] también estaban por su orden los que vendían yerbas para comer, como son cebollas, y otras yerbas que usan comer, también éstos venden xilotes, y elotes cocidos, y pan hecho de los penachos del maíz, y pan hecho de elotes, y todas las maneras de pan que se usan.[51]
De cómo los mercaderes comenzaron a ser tenidos por señores y honrados como tales […] luego el señor les mandó dar muchas preseas en señal de agradecimiento por sus buenas obras; dióles muchas mantas de diversas maneras y muy ricas, y muchos maxtles muy ricos; dio también a cada uno dio una hanega de maíz y otra de frijoles y ciertas medidas de chía.[52] 
De las ceremonias que hacían los mercaderes cuando se partían a alguna parte a tratar […] si por ventura no pemitiese nuestro señor que muráis, sino que hagáis vuestro viaje, tened por honra el comer sin chilli y sin templamiento de sal, y el pan duro de muchos días, y el pinolli mal hecho, y el maíz tostado y remojado […][53]
De las ceremonias que hacían los mercaderes cuando se partían a alguna parte a tratar […] también juntamente juntaban la provisión para el camino, como pinolli (maíz molido para comer) y otras cosas, y todo lo juntaban dentro de la casa, teniendo ya todo junto, lo que se había de cargar, hacía sus cargas en los cacaxtles, y daban a casa uno de estos que tenían alquilados, para que las llevasen a cuestas la carga que habían de llevar, y de tal manera las compasaban que no eran muy pesadas, y llevaban igual peso […][54]
De las ceremonias que hacían los mercaderes cuando se partían a alguna parte a tratar […] a los que nuevamente iban a aprender aquel oficio, que eran mancebillos, no los cargaban con carga, sino mandábanles que llevasen lo que se había de beber, como pinolli, y las jícaras y los meneadores o revolvedores, que eran por la mayor parte hechos de conchas de tortugas.[55]
De la ceremonia que se hacía a los mercaderes cuando llegaban a su casa, que se llama lavatorio de pies […] y habiendo hecho esto luego daba orden para la comida, que era menester, como eran gallinas, empanadas y pastelejos de gallina y también gallina cocida con maíz, que ellos llaman totollaolli (cocido de gallina con maíz); y preocuraba que se hiciese muy buen cacao mezclado con especies, que se llama teonacaztli, y los mercaderes convidados luego iban a la casa del convite […][56]
De la ceremonia que hacían al romper el alba y lo que hacían en saliendo el sol […] en entrado en las casas, donde suelen juntarse los convidados, que están cercadas de un pario, como celdas, poníanse casa uno en su aposento; estas mujeres yendo a la casa del convite iban de cinco en cinco, y de seis en seis, y entraban  en la casa de las mujeres donde se hacía la comida, y poníanse cabe las puertas, donde hacían pan, y tenían allí el maíz que habían traído, y después echándolo sobre el petate, y luego les daban comida.[57]
[De otra manera de banquete que hacían los mercaderes, más costoso] todas las cosas que gastaban en dones el que hacía el banquete, y de todas estas cosas estaba proveído. También proveía de todo el maíz que se había de gastar, y lo ponía en sus trojes, con todos los frijoles que eran menester y también la chían de muchas maneras; todo esto tenían en trojes, que era provisión para los que habían de servir en el convite para comer y beber; y también se proveían de chilli, muchos fardos de ellos, y mucha copia de sal; y también veían tomates comprados por mantas también se proveían de las gallinas, hasta ciento u ochenta; también se proveían de los perritos para comer, hasta veinte o cuarenta.[58]
De cómo mataban los esclavos del banquete […] y luego el señor del banquete se ataviaban con una jaqueta que llamaban teoxicolli […] daban de comer a los esclavos unas sopas de una masa que se llama tzoalli (masa de bledos empleada para comerse, a veces elaboraban figuras. Solían mezclarse con masa de maíz. Comida ritual) mojada en miel, a cada uno de ellos cuatro bocadas con unos cordeles de ixtli […][59]
De cómo mataban los esclavos del banquete […] primero cocían el maíz, que habían de dar juntamente con la carne, y de la carne daban poca sobre el maíz puesta, ningún chilli se mezclaba con la cocina ni con la carne, solamente sal […][60]
De los oficiales que labran oro […] aparajábanle sentaderos o sillas en que se sentase; estando sentado este dios, o diosa, o por mejor decir diablo o diablesa, ofrecíanle una manera de tortas que llaman uilocpalli, de maíz molido, hechas sin cocer; ofrecíanle también manojuelos de mazorcas de maíz que apartan para semilla […][61]
De los oficiales que labran oro […] toda clase de manojos de mazorcas presentaban y todo fruto que primeramente se daba y toda flor que recientemente había abierto la corola.[62]
De los oficiales que labran oro […] por todas partes estaban esperando y le dan, le traen cargando los huilocpalli […] que por él han sido hechos, o bien los manojos de mazorcas, un hatillo, a su presencia viene a ponerlos, y también cualquier clase de comida que para él ha llegado, que él ha logrado para sí.[63]
De los oficiales que labran las piedras preciosas […] el nombre del cuarto [dios] Cintéotl (dios mazorca).[64]
De los que venden cacao y maíz y frijoles […] el que vende maíz suele ser labrador, o lo compara de los labradores para tornarlo a vender.
El que es buen tratante en este oficio, el maíz que vende es limpio, gordo, sin algunas fallas, recio, macizo y duro, y cada género de maíz lo vende por sí, el blanco, el prieto, etc.
El mal tratante, engaña vendiendo su maíz y el maíz que es bueno lo envuelve con el maíz que tiene gorgojo, o el maíz menudo, o dañado, y el maíz que es nuevo mezclado con el de dos o tres, y aun de diez años, o con el maíz dañado; cuando lo vende alábalo mucho y tiénelo en gran estima poniendo encima el mejor maíz y encubriendo el ruin.[65]
Que venden comales el que vende comales que son tortas de barro cocido, para cocer las tortillas en ellas, mojan muy bien la tierra y la soba y mézclala con el flojer de las espadañas, y así de ellas así beneficiada, hacen comales, adelgazando y allándolos muy bien […][66]
Su comida de ellos era el mismo mantenimiento que ahora se usa, del maíz, y le sembraban y benefician, así el blanco como el de los demás colores de maíz con que se sustentan, y compraban y trataban con ello por moneda.[67]
Donde se declara quiénes eran y se llamaban Nahuas […] su comida de mantenimiento era el maíz y frijoles, y ají, sal y tomates; usaban también por comida tamales colorados que llaman xocotamales y frijoles cocidos, comían perritos, conejo, venados y topos.[68]
Donde se declara quiénes eran y se llamaban Nahuas […] también agujeraban los magueyes para que manasen la miel para beber; o para hacer pulcre y emborracharse […] y al tiempo que el maizal esta crecido y empezaba a dar mazorcas, comenzaban luego a coger de las menores para comer; o para comprar carne o pescado y el vino de la tierra […] y cuando el maíz estaba ya sazonado gastaban lo que podían de las mazorcas más grandes, para comprar con ellas lo que había menester y para comerlas cocidas, y hacer tortillas y tamales; y así el tiempo de la cosecha no cogían sino muy poco compraban gallinas, y perrillos para comer; y hacía muchos tamales colorados del dicho maíz y hechos, hacían banquetes y convidábanse unos a otros y luego que había comido, bebían su vino y así se comían en breve lo que habían cogido de su cosecha.[69]
Estos otomies comían zorrillo […] adoraban a dos dioses celebraban […] mayor fiesta que al otro, y para hacerla iban al campo a dormir y a holgarse, y comían allí cuatro días, y cada vez que la celebraban aparejaban para aquellos días todo género de comida y bebida, y no se gastaban pocos tamales colorados y tortillas hechas de masa, mezclada con miel, y ésta era la mayor fiesta que celebraban los otomíes.[70]
[De los Quaquatas, Matlatzincas y Toloques …] el nombre Matlatzíncatl tomasé de mátla, que es la red con la cual desgranaban el maíz echaban los dichos matlatzincas en una red las mazorcas y ahí las aporreaban para desgranar, ya también lo que se cargan no lo llevan en costal sino en red, que tenga de dentro paja para que no se salga por la red lo que llevan, u otra cosa.[71] 
Y en tierras de estos queaqueta [matlatzincas y toloques] solamente se da maíz y frijol, y unas semillas que son de mantenimiento que se llaman huauhtli; carecen de sal y ají, su comida es tamales y frijoles, y su bebida mazamorra que llaman xocoatolli. También en su tierra se hace el maíz tostado que se llama momochitli, que es como una flor muy blanca grano. [72]
[De los Michoacan…] en su tierra se dan muy bien los bastimentos, maíz, frijoles, pepitas y frutas y las semillas de mantenimiento llamadas huautli y chían. [73]
[De las propiedades de los animales…] los tlacaxólotl […] vive en las montañas y desiertos, entre las peñas, come cacahuates monteses y otros cacahuates que se llaman quapatlchtli; come maíz verde y mazorcas de maíz, cuando se topa con un maizal, cómelo todo sin dejar nada […] y comen su carne, que tiene buen sabor.[74]
De todos los mantenimientos entre esta letra se trata de las maneras que hay de maíz, y porque esto es cosa clara parecióme poner en este lugar, que en la diversidad de mantenimientos, que casi ningunos son semejantes a los nuestros, parece que esta gente nunca ha sido descubierta.[75]
[Como recibieron a los españoles los teocalhueyacas…] el Otomí. Éste fue a encontrarlos y allí les fue a entregar comida: tortillas blancas, gallinas, guisados y asados de gallina, huevos y algunas gallinas vivas y también algunas tunas todo lo pusieron delante del capitán.[76]
[Como recibieron a los españoles los teocalhueyacas…] cuando allá llegaron los agasajaron, de buen grado entraron a su servicio. Les daban todo aquellos que ellos pedir podían. Pastura para las bestias, agua, maíz desgranado, elotes, elotes verdes y fritura de elotes. Tortillas de elote y cocido de elotes y tamales de elote […] con ello pretendían conciliar su amistad, hacerlos sus amigos.[77] 
[En el relato de la conquista…] y cuando ya llegó acá a Tenochtitlan luego le dimos gallinas, huevos, maíz blanco, tortillas blancas, y le dimos de beber. [78]
[En el relato de la conquista…] esto más: cuando fueron vencidos los tenochcas se pusieron a pleitear unos con otros y se mataron unos a otros. Ésta es la razón porque fueron matados estos principales: conmovían, trataban de convencer al pueblo para que se juntaran maíz blanco, gallinas, huevos, para que dieran tributo a aquéllos (españoles).[79]
Tecocoltzin mandó hacer muchas colchas […] y juntar mucho maíz, gallinas, y los demás necesario para el sustento de los ejércitos […][80]

Bibliografía
Sahagún, Bernardino de. (2006). Historia general de las cosas de la Nueva España, 11ª edición. Colección “Sepan Cuántos...”. México: Porrúa.



[1] Sahagún, 2006, p. 31.
[2] Idem.
[3] Ibidem, p. 37.
[4] Ibidem, p. 33.
[5] Ibidem, p. 39.
[6] Ibidem, p. 40.
[7] Ibidem, p. 42.
[8] Ibidem, p. 42.
[9] Ibidem, p. 43.
[10] Ibidem, p. 80.
[11] Ibidem, p. 85.
[12] Talacatalaolli cocido de maíz con carne humana (se incluye en nuestra lista pues quizás esta preparación ritual sea el antecedente del pozole). Ibidem, p. 98.
[13] Ibidem, p. 100.
[14] Ibidem, p. 101.
[15] Ibidem, p. 102.      
[16] Idem.
[17] Ibidem, p. 103.
[18] Idem.
[19] Idem.
[20] Ibidem, p. 108.
[21] Ibidem, p. 112.
[22] Ibidem, p. 131.
[23] Ibidem, p. 132.
[24] Ibidem, p. 133.
[25] Ibidem, p. 144.
[26] Ibidem, p. 156.
[27] Ibidem, p. 187.
[28] Ibidem, p. 202.
[29] Ibidem, p. 205.
[30] Ibidem, p. Ibidem, p. 239.
[31] Ibidem, p. 243.
[32] Ibidem, p. 246.
[33] Ibidem, p. 271.
[34] Idem.
[35] Ibidem, p. 272.
[36] Ibidem, p. 273.
[37] Ibidem, p. 275.
[38] Ibidem, p. 305.
[39] Ibidem, p. 329.
[40] Ibidem, p. 333.
[41] Ibidem, p. 332.
[42] Ibidem, p. 342.
[43] Ibidem, p. 350.
[44] Ibidem, p. 348.
[45] Ibidem, p. 368.
[46] Ibidem. p. 418.
[47] Ibidem. p. 420.
[48] Ibidem, p. 441.
[49] Ibidem, p. 449.
[50] Ibidem, p. 457.
[51] Idem.
[52] Ibidem, p. 473.
[53] Ibidem, p. 477.
[54] Ibidem, p. 478.
[55] Idem.
[56] Ibidem, p. 483.
[57] Ibidem, p. 487.
[58] Ibidem, p. 489.
[59] Ibidem, p. 494.
[60] Ibidem, p. 496.
[61] Ibidem, p. 497.
[62] Ibidem, p. 503.
[63] Idem.
[64] Ibidem, p. 506.
[65] Ibidem, p. 549.
[66] Ibidem, p. 555.
[67] Ibidem, p. 580.
[68] Ibidem, p. 581.
[69] Ibidem, p. 586.
[70] Ibidem, p. 587.
[71] Idem.
[72] Ibidem, p. 588.
[73] Ibidem, p. 592.
[74] Ibidem, p. 602.
[75] Ibidem, p. 685.
[76] Ibidem, p. 764.
[77] Ibidem, p. 766.
[78] Ibidem, p. 791.
[79] Ibidem, p. 793.
[80] Ibidem, p.  808.

lunes, 30 de diciembre de 2019

DEFINICIONES SOBRE EL PATRIMONIO GASTRONÓMICO DE MÉXICO


PRELIMINARES A CONSIDERAR EN LA DEFINICIÓN DE GASTRONOMÍA
Martha Gabriela Bayardo Ramírez

Continúa: 
Durante los años que tengo trabajando en el ejercicio de reflexionar sobre el quehacer de los gastrónomos -específicamente en el caso mexicano- uno de los mayores retos es enfrentar la falta de definiciones institucionales en torno a la gastronomía.
El presente es el resultado de un proceso de análisis de diferentes factores ya compartidos a lo largo de los años de publicación en este Blogger, no obstante, estos preliminares pueden ser una propuesta más de las muchas definiciones que se pueden encontrar en diferentes fuentes de consulta con diferentes enfoques. 
Instituciones educativas que ofrecen, ya sea la licenciatura o maestría en la asignatura, seguimos esperando sus propuestas, vamos tarde y hay muchos temas en materia alimentaria por atender en donde las definiciones pueden jugar un papel relevante a varios niveles tanto en la vida pública y privada del país. 

Gastronomía: Estudio y teorización multidisciplinar de la rama de conocimiento de los fenómenos dinámicos de la relación: ser humano-naturaleza-cultura en torno a los alimentos y las bebidas; como de cualquiera de sus diferentes niveles de sapiencias basados en la conciencia del ser humano sobre la Naturaleza como principio de vida alimentaria que ha permitido el desarrollo de la agrobiodiversidad, prácticas culturales etnoecológicas, sistemas alimentarios, patrimonios gastronómicos y procesos alimentarios. 
Gastronomía mexicana: Hace referencia a la historia alimentaria del territorio que hoy llamamos México como a la evolución del intercambio cultural en la materia, que aún es vigente y que es objeto de estudio, como a la transversalidad en que se desarrolla la gastronomía en el país, ya que ésta atraviesa los tres sectores productivos y diferentes ámbitos.
Gastronomía nacional mexicana: Como imagen icónica a nivel internacional sobre algunos de los elementos que conforman el patrimonio gastronómico del país.
Patrimonio gastronómico de México: Es la herencia de las culturas del periodo prehispánico de un conjunto de sujetos (especies de plantas y sus partes, animales y hongos) que pueden estar en estado domesticado o manejados como: cultivados, recolectados, tolerados, protegidos, fomentados y semicultivados o en estado silvestre; sistemas alimentarios (en donde destaca la recolección de alimentos, la cacería, la pesca, la milpa, la chinampa, traspatio, el tianguis, cocina tradicional, maneras de mesa para compartir alimentos y bebidas de forma cotidiana, de viaje, y celebraciones de banquetes sociales, religiosas y políticas); procesos (recetarios de alimentos y bebidas, y método de conservación de alimentos); y recursos de naturaleza palpable (productos elaborados por animales como la miel de abeja y hormiga; inorgánicos como ingredientes comestibles como tequesquite y sal, piedras para utensilios y herramientas) e impalpable (conocimientos, usos y costumbres) que pueden estar en el presente en uso, desuso o en peligro de extinción; pero que en su conjunto representa el bien de los pueblos sobre el que pueden ejercer los siguientes derechos: el de soberanía alimentaria, y posteriormente el acceso de la población a una alimentación adecuada a su cultura gastronómica; como el de la naturaleza a autorregularse dada la simbiótica relación que existe entre la agrobiodiversidad y la biodiversidad, y por último atender asuntos legislativos en materia alimentaria como de propiedad intelectual, pues las variedades nativas (criollas) deberían ser reconocidas legalmente como bienes protegibles para la nación porque son la expresión de un trabajo social acumulado, dada a través de la estrecha relación que existe entre el ser humano y la naturaleza en torno a los alimentos y las bebidas.
Fin.

Fuentes consultadas
Barros, C. (s/f). El Expediente ante la UNESCO. Obtenido de: file:///D:/Mis%20Documentos/Descargas/Patrionio_mexicano_cuaderno%20(2).pdf
Bayardo Ramírez, M. G. (2016). “La importancia de legislar para reconocer, rescatar, proteger, salvaguardar y fortalecer el patrimonio gastronómico nacional como una vía para alcanzar la soberanía alimentaria en México”. Tesis de licenciatura. México. Universidad del Claustro de Sor Juana. Obtenido de: http://bioteca.biodiversidad.gob.mx/janium/Documentos/14290.pdf
Brillat- Savarin, J. A. (2014). Fisiología del gusto. De la traducción del Conde de Rodalquilar. Barcelona. Obelisco.
Broda, J. (coord.). (2019). Convocar a los dioses: ofrendas mesoamericanas, estudios antropológicos, históricos y comparativos. México. UNAM.
Fundación Miguel Alemán Valdés, “Turismo”, Fundación Miguel Alemán Valdés, ˂http://www.miguelaleman.org/programas/turismo˃
Hernández García, Emma y Mendoza, Georgina. (2016). “Propuesta conceptual de gastronomía mexicana”. Tesis de licenciatura. México. Universidad del Claustro de Sor Juana.
Juárez López, J. L. (2013). Nacionalismo culinario: La cocina mexicana en el siglo XX. Conaculta. México.
Morales Santos, T. y López Herrera A. (2014). La propiedad intelectual en los tiempos de la revolución biotecnológica. México. LXII Legislatura Cámara de Diputados y CEDRSSA. Obtenido de: http://biblioteca.diputados.gob.mx/janium/bv/cedrssa/lxii/proint_intiem_revbio.pdf
Morales Valderrama, C. et. al. (Coord.). (2018). Comida mexicana. Riqueza biológica, contextos y evolución histórica. México. Secretaria de Cultura e INAH.
Sahagún, Fray Bernardino de. (2006). Códice Florentino. Decima primera edición. Sepan cuantos…N. 300. México. Porrúa.
Santos Baca, A. (2014). El patrón alimentario del libre comercio. México: CEPAL, UNAM y IIEc.
Slow Food. (s/f). Quiénes somos. Obtenido de: https://www.slowfood.com/es/
Toledo, V. M. (coord.). (2015). La biodiversidad de México: inventarios, manejos, usos, informática, conservación importancia cultural. Primera reimpresión. México. Fondo de Cultura Económica.
Torre Torres, F. (2014). Canasta básica y calidad de la alimentación en México. México: UNAM, IIEc, CIAD y Ariel.
Torres Torres, F. (2017). (coord.). Implicaciones regionales de la seguridad alimentaria en la estructura del desarrollo económico de México. México: UNAM, IIEc y DGAPA.
Torre Torres, F., et. al. (coords.). (2016). Reflexiones sobre seguridad alimentaria:  Búsqueda y alternativas para el desarrollo en México. México: UNAM, IIEc y DGAPA.
Torres Salcido, G. (2011). Los sistemas agroalimentarios localizados en México: Desafíos para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria. México: Colección alternativa, Universidad Autónoma y Centro de Investigaciones Interdisciplinaria.
Turrent, A. (2017). “Abandono del campo, cambio climático y seguridad alimentaria”. En: Hagamos milpa. Fortalezcamos la agricultura campesina. Argumentos, San Vicente, A, Coord. UAM, México.
UNESCO. (2010). “Dossier de Candidature N° 00400 pour l’inscription sur la Liste Représentative du Patrimmáne Culturel Immatériel”. UNESCO. p. 8. Obtenido de: http://www.unesco.org/culture/ich/es/RL/la-cocina-tradicional-mexicana-cultura-comunitaria-ancestral-y-viva-el-paradigma-de-michoacan-00400
_______. (s/f). “La cocina tradicional mexicana, cultura comunitaria, ancestral y viva. El paradigma de Michoacán”. Patrimonio Cultural Inmaterial. UNESCO. Obtenido de: http://www.unesco.org/culture/ich/index.php?lg=es&pg=00011&RL=00400



jueves, 12 de septiembre de 2019

APORTACIÓN DEL PATRIMONIO GASTRONÓMICO DE MÉXICO


PATRIMONIO GASTRONÓMICO DE MÉXICO Y LA AUTOSUFICIENCIA ALIMENTARIA DEL PAÍS
Martha Bayardo

Continúa:  
Las nuevas generaciones de gastrónomos tenemos el compromiso moral de trabajar sobre el valor de nuestra herencia alimentaria, que hoy resignifica a nuestro ámbito más allá de una mesa burgués.
Es posible observar como parte del contexto en que se fue desarrollando nuestro bien alimentario, la estrecha relación que estableció el ser humano con los dioses y la naturaleza, para preservar la vida y su fertilidad. Bajo este paradigma, se puede estimar que el criterio para seleccionar y recolectar las provisiones que fueron componiendo las primeras dietas, fue amplio y sabio; al ser esto practicado por múltiples pueblos originarios del país doto a nuestra gastronomía de usos y costumbres diversos.
A estos saberes se sumaron los de la agricultura, al respecto el estudioso Diamond afirma que la agricultura posiblemente se inició hace aproximadamente 10,000 años en al menos nueve lugares del mundo de manera independiente, y entre dichos territorios está México.
Durante el desarrollo de este legado alimentario, se fue dotando de características como ser nativa, agrodiversa y pluricultural. Resultado de un proceso complejo de adaptación tanto al medio ambiente como a especificaciones de los períodos históricos, sobre el conocimiento de los seres humanos en su relación con la naturaleza como principio de vida alimentaria, que ha derivado en el desarrollo de un conjunto de sujetos que pueden estar en estado domesticado o en estado silvestre, que de acuerdo con Casas et al. (1994) pueden ser manejados como cultivados, recolectados, tolerados, protegidos, fomentados y semicultivados (especies de plantas en diferentes estados de desarrollo/ semillas, animales y hongos); sistemas alimentarios (en donde destaca la recolección de alimentos, la cacería, la milpa, la chinampa, el tianguis, cocina tradicional, maneras de mesa para compartir alimentos y bebidas de forma cotidiana y celebraciones de banquetes sociales, religiosas y políticas); procesos (recetarios de alimentos y bebidas, y método de conservación de alimentos); y recursos de naturaleza palpable (inorgánicos como ingredientes, utensilios y herramientas) e impalpable (conocimientos, usos y costumbres) que pueden estar en el presente en uso o desuso de todos los pueblos de la nación y que hoy se espera sea para generar un proceso de desarrollo alimentario autosuficiente.



El proceso de desarrollo alimentario referido anteriormente, inicia con la tarea de rescatar y salvaguardar los sujetos, sistemas alimentarios y los recursos palpables e impalpables del patrimonio gastronómico de México; el segundo paso es el ejercicio de la soberanía alimentaria de nuestros pueblos que en su sentido más funcional tiende a concretar el siguiente paso que es la autosuficiencia alimentaria, condición necesaria para concretar la seguridad alimentaria que tiene el objetivo de que el Estado-Nación tenga las condiciones necesarias para dar garantía a su población sobre el derecho a una alimentación adecuada a su cultura gastronómica.
1.                Rescate y salvaguardar los sujetos, sistemas alimentarios y los recursos palpables e impalpables del patrimonio gastronómico de México; este paso hace referencia específica al fenómeno de lo ocurrido en "los últimos 50 años, [en que] la gran variedad de ingredientes que han dado vida a la gastronomía mexicana ha disminuido, algunos han desaparecido y otros están amenazados", según la cita hecha por WWF de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
Por su cuenta WWF México en su campaña #Dale Chamba, hace referencia a estudios hechos en nuestro país que han mostrado que algunos de los cultivos más emblemáticos que componen nuestra riqueza culinaria -chile, maíz, frijol, jitomate, calabazas - están en riesgo debido a factores como:
·       Poca producción y reducido empleo de algunos ingredientes que han sido esenciales para platillos tradicionales mexicanos.
·       Reemplazo de algunos ingredientes por sustitutos artificiales.
·       Riesgos que sufren cultivos por pestes, cambio climático y consumo no sustentable.
·       Pérdida de variedad genética.
A esto, podemos sumarle que diversos ingredientes y sistemas alimentarios -siembra y recolección de alimento en estado silvestre, utensilios y recetas también están en peligro de caer en desuso-, no obstante, este bien de la nación debería seguir siendo para beneficiar inicialmente a la población del país, más allá de los bienes privados extranjeros; por ello, se cree que es conveniente reconocer la pertenencia del bien y legitimarlo; ya que es la única forma legal que los pueblos de México pueden ejercer su derecho a decidir libremente en materia alimentaria.
Por último y no menos importante sobre el primer punto del proceso, es la importancia de garantizar la transmisión de la forma de vida y el conocimiento que han hecho posible la riqueza y actualización de nuestro legado gastronómico.
2.               Soberanía alimentaria de nuestros pueblos, se estima que es posible ejercerla dado que México cuenta con una herencia alimentaria que debería ser, sobre el que los pueblos ejerzan su libertad de decidir para generar sus propias políticas en la materia. Sin duda, deberían ser principalmente los guardines de la agrobiodiversidad mexicana -indígenas y campesinos- los que tengan el poder de decir insertar en los sistemas alimentarios los sujetos domesticados, cultivados, inducidos o en estado silvestre; procesos y los recursos de naturaleza palpable e impalpable de nuestra riqueza alimentaria; este derecho es que les da haber salvaguardado cada uno de estos componentes del patrimonio gastronómico.
Cabe señalar, que también la sociedad sigue exigiendo el derecho de ejercitar el consumo alimentos y bebidas tanto procesados como sin procesar, con etiquetas que señalen tanto su origen como la información completa y clara de sus contenidos. 
3.               Autosuficiencia alimentaria; al respecto de este paso, se señala que restablecer las condiciones y propiciar que nuestro país consolide por lo menos este rubro, bajo los parámetros estandarizados de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en los que se señala que los países deben hacer anualmente un máximo de 25 por ciento de importaciones alimentarias, por lo que se deduce que el 75 por ciento restante debe ser producido internamente; es necesario basar la potencia alimentaria del país no sólo por el nivel de exportaciones de éstos, sino por tener un Estado-Nación que tiene las condiciones para generar los alimentos y las bebidas que durante siglos han sido benéficas para su población y su naturaleza, con toda la riqueza nutricional y diversidad de posibilidades para enfrentar hoy los retos que ya plantea el cambio climático.
4.               Seguridad alimentaria; se refiere a que todos los seres humanos deben tener la certeza de contar con alimento suficiente cada día, esto implica tanto disponibilidad, acceso, control y consumo adecuado; por ello se estima que para México no hay seguridad alimentaria sino logra llegar a su autosuficiencia y de lo que más sabemos producir y consumir es sobre lo que tenemos y que por siglos en términos generales le permitió tener a la población alimentos benéficos: nuestro patrimonio gastronómico.
5.               Dar garantía para la población sobre su derecho a una alimentación adecuada a su cultura gastronómica o por lo menos a la establecida en la Constitución Mexicana en su Artículo 4° que señala “toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará”; requiere de reflexionar y corregir la contradicción de ser un país con riqueza gastronómica diversa, ser considerado como potencia alimentaria, poseer el anterior señalamiento constitucional y tener los problemas alimentarios que sufre nuestra población.



En resumen, nuestro patrimonio gastronómico va más allá de la estimación turística, de esparcimiento y entretenimiento que se puede hacer de él; pues a través de dicho bien se pueden ejercer dos derechos: el de soberanía alimentaria, y posteriormente el acceso de la población a una alimentación adecuada a su cultura gastronómica; culturalmente ofrecen cohesión social y sentimiento de identidad, también conforma sistemas productivos y quizá sea una de las fuentes de información genética más relevantes en el mundo en materia alimentaria para enfrentar diferentes problemáticas en la materia, de ahí tanto la importancia de legitimar su existencia y su importancia a nivel legislativo como el compromiso de la sociedad en su conjunto para rescatarlo, protegerlo y salvaguardarlo; esto implica que mutuamente nos necesitamos.
Continuará….

Fuentes consultadas
Bayardo Ramírez, M.G. (2016). La importancia de reconocer, rescatar, proteger, salvaguardar y fortalecer el patrimonio gastronómico de México dada su relación con la soberanía alimentaria del país.  Tesis de licenciatura. UCSJ. Obtenido de: http://bioteca.biodiversidad.gob.mx/janium/Documentos/14290.pdf
Diamond, J. (2012). “1. The local origins of domestication”. En: Gepts P., Famula TR., Bettinger R.L., Brush SB., Damania AB., McGuire PE. & CO Qualset (Eds.). Biodiversity in Agriculture: Domestication, evolution, and sustainability. Cambridge University Press. pp. 9-17.
Flores Pérez, J. et al., “¿Soberanía, seguridad, autosuficiencia o crisis alimentaria? Caso de México y la región este de África. Problema básico en salud y calidad de vida”. Revista Digital Universitaria. Vol. 13. Núm. 8, 2012, p. 11. Obtenida de: http://www.revista.unam.mx/vol.13/num8/art87/
WWF. (2019). #Dale chamba. Obtenida de: http://www.wwf.org.mx/quienes_somos/campanas/dalechamba/


miércoles, 12 de junio de 2019

LA GASTRONOMÍA DEL PRESENTE Y DEL FUTURO


PRIMERAS REFLEXIONES SOBRE LA GASTRONOMÍA EN EL SIGLO XXI

Martha Gabriela Bayardo Ramírez

La gastronomía presenta una constante en términos generales: la incongruencia entre su significado etimológico y los alcances de ésta en relación a su importancia en la vida de los pueblos en materia alimentaria, por este motivo es que se destina un espacio de reflexión para observar la evolución que ha sufrido.
El planteamiento sobre actualizar el significado de la gastronomía, es con la intención de hacer un análisis de las aportaciones de los hechos y fenómenos contemporáneos consumados e ir comprendiendo que este vocablo es relevante en materia alimentaria, con todo lo que esto conlleva.
Desde tiempos de Brillat- Savarin existen observaciones al respecto, cuando afirma: “he buscado la palabra gastronomía en los diccionarios y no me satisface lo que encuentro. Se confunden perpetuamente los términos gastronomía y gula, con glotonería y voracidad”,[1] sin embargo también se observa una asociación entre nuestro sujeto de estudio con el concepto gourmet,[2] pero más allá de estos dos fenómenos se ha venido desarrollando una perspectiva integral en términos de la dinámica de los elementos que conforman la gastronomía (relación entre el ser humano, con la naturaleza y el conocimiento cultural en torno a la alimentación).
Por ende, los temas propios en materia alimentaria desde la base de producción de alimentos y bebidas, como su transformación y consumo, asimismo su transversalidad - medio ambiente; salud; legislación; economía local y global; políticas públicas alimentarias, entre tantos otros- evidencian su importancia en la vida de los pueblos.
El momento histórico, el contexto alimentario y cultural en que se ofrece la propuesta de definición de gastronomía incluye una dirección más inclinada o no hacia la cultura, hacia la alimentación o hacia ámbitos de la productividad, aunque evidentemente el enfoque específicamente alimentario inevitablemente se debe considerar como su génesis.
El enfoque, la teorización y el uso que le dan actualmente algunos de los países europeos –ejemplo de esto es España y Francia- al concepto de gastronomía guarda una inclinación hacia los usos y costumbres de la burguesía contemporánea, vinculadas con la mesa gourmet y el turismo.
Por otro lado, se debe reflexionar sobre la tendencia que ha ido marcando una nueva corriente, y ésta se relaciona con las propuestas hechas por instituciones internacionales que destacan de la gastronomía el valor de un sujeto recién reconocido: El Patrimonio Gastronómico, asociado inevitablemente a un bien común que ha sido heredado y que por ende debería seguir siendo transmitido. Este derecho de recibir el cumulo de conocimientos (recursos impalpables) y vida alimentaria (recursos palpables) ha sufrido diferentes momentos de evolución y adaptación a lo largo de la historia humana, pero quizá nunca antes había estado tan amenazado como ahora.

La evolución de la gastronomía
Inicialmente se examinaran las características de la visión de ésta en el siglo XIX y XX –sin que esto signifique que no exista información previa a este período, pero es en el siglo XIX en que inicia el proceso de teorización sobre la gastronomía con Jean Anthelme Brillat-Savarin- en el que destaca el enfoque europeo o específicamente francés, como único referente a considerar según los parámetros de la cultura decimonónica gastronómica, dada la influencia autoritaria y la estabilidad monocultural en términos de la preparación y consumo de alimentos y bebidas.
Posteriormente se desarrolla una la concepción de la cocina internacional, ésta centrada prácticamente en referidos europeos, dado el bagaje de las cocinas aristocráticas y de la nobleza; con ello se marcó una fuerte distinción con la cocina de las familias campesinos.
El viaje continuo de regreso a Francia, con su último movimiento culinario que impacto a nivel internacional: la Nouvellle cuisine de a mediados del siglo XX. Cabe señalar que este movimiento se generó en Europa como una respuesta a las estrictas reglas de la cocina creada por los antecesores: desde tiempos de Antonin Carême y Auguste Escoffier.
Por último, no se puede dejar de mencionar la significativa contribución del estudio de la gastronomía a nivel licenciatura a finales del siglo XX, con una perspectiva mexicana que ha ido aportando nuevos significados a nuestro sujeto de estudio, incorporando asignaturas en torno a la alimentación humana y no sólo bajo una perspectiva turística o de restauración, como podrá observarse en el desarrollo de los diferentes tres capítulos del presente texto.

Los hechos que dotan a la gastronomía de nuevos significados
Para abordar la concepción de la gastronomía del siglo XXI, inevitablemente se debe meditar sobre el avance de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) al considerar un enfoque antropológico y menos materialista del patrimonio cultural que le ha permitido ampliar su inventario intangible del patrimonio inmaterial, como es el caso de la culinaria michoacana, con respecto al patrimonio gastronómico de México –como también el patrimonio francés y mediterráneo en materia gastronómica-.
En término generales el enfoque de la UNESCO se centra en el valor cultural vivo del patrimonio, esto permitió generar nuevos conceptos como es el de Patrimonio Gastronómico, aunque éste inaugura en México una articulación más amplia que en los términos culturales, ya que en materia alimentaria no se pueden descartar el potencial que tienen los usos y costumbres que un día fueron funcionales y que cayeron en desuso o en estado silvestre y que es potencialmente comestible para enfrentar problemáticas alimentarias de los pueblos y enfrentar los retos frente al cambio climático; pero lo que resulta sustancial con respecto al valor del modelo señalado por la UNESCO –en relación de su visión de la culinaria michoacana- es que se concibió por primera vez a la gastronomía con un grado de complejidad a la que se le reconocía ya desde el siglo XIX y XX, y esto abrió posibles campos de acción o de oportunidad para la nueva generación de gastrónomos mexicanos y quizá latinoamericanos, con respecto abordar un mayor compromiso social del que se ha practicado de forma generalizada.
Otro de los referentes teóricos obligados a considerar en la presente, con respecto a comprender la evolución que siguen sufriendo los conceptos en torno a la gastronomía es sin duda la reflexión de los diferentes fenómenos que ocurren en la práctica actual de este ámbito como es el caso de la propuesta de Carlo Petrini como el movimiento internacional que encabeza: Slow Food.
Evidentemente tanto la propuesta de la UNESCO de reconocer a la gastronomía como un bien de la humanidad y los parámetros novedosos planteados tanto por Petrini como por Slow Food representan el parteaguas del significado de la gastronomía en el siglo XXI a nivel internacional, por otro lado también se deben sumar a estas nuevas posturas la labor  educativa hecha por algunas universidades de México, dado que en el estudio de la gastronomía se fortalece con la integración de materias que integran temas de mayor relevancia para la vida de los pueblos que los asociados únicamente al sector turístico.  
Evidentemente no se puede dejar de mencionar como parte del concepto de la gastronomía el modelo de cocina y de servicio el gestado en el restaurante elBulli de Ferrán Adrià en elBulli, en España que se caracteriza en haber llevado algunos de los recursos desarrollados en la tecnología de la industria de alimentos y bebidas como el diseño industrial a su cocina, concretando un modelo innovador. 
Cabe señalar que este modelo a pesar de su tendencia de innovación se centra específicamente en la cocina de restauración y tan sólo refuerza la asociación de la gastronomía con el mundo de la alta restauración y de la comida de prestigio, sin considerar la vertiente natural de la gastronomía que es el de la vida que nos alimenta tanto en términos sociales como medioambientales; ya que es un modelo que se dirige a potenciar el contexto de reputación y poder de las personas que pueden acceder a la experiencia que proponen este movimiento, y no el derecho de toda la población a una alimentación adecuada a su cultura gastronómica.
No obstante debe aclarase que nada es definitivo, ni dogmático ya que a pesar de que el movimiento culinario español es quizá el nivel más alto de refinamiento de restauración que existe en el mundo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) nombró en 2016 a los hermanos Joan, Josep y Jordi Roca embajadores de Buena Voluntad, que significa la tarea de promover los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y apoyar la seguridad alimentaria y el acceso a la comida nutritiva. Los hermanos Roca “señalaron que su objetivo para los próximos 30 años debe estar en construir y cocinar para una sociedad más igualitaria”.[3]
Cabe señalar que no se conocen los criterios utilizados por PNUD para seleccionar a los dueños de uno de los restaurantes más famosos a nivel mundial, pero evidentemente este hecho es otro ejemplo que se suma a las evidencias de que hoy la gastronomía goza del desarrollo de una nueva tendencia que la dotan de significados más plenos en el siglo XXI.
Todo el conjunto de hechos devenidos a partir del siglo XIX obligan a la nueva generación de gastrónomos ha teorizar sobre el concepto que justifica nuestro quehacer: gastronomía; esto con el fin de arrojar más luz sobre las situaciones conceptuales medulares en materia alimentaria en el mundo.
Continuará….

Fuentes consultadas
Bayardo Ramírez, M. G. (2016). “La importancia de legislar para reconocer, rescatar, proteger, salvaguardar y fortalecer el patrimonio gastronómico nacional como una vía para alcanzar la soberanía alimentaria en México”. Tesis de licenciatura. México. Universidad del Claustro de Sor Juana. Obtenido de: http://bioteca.biodiversidad.gob.mx/janium/Documentos/14290.pdf
Brillat Savarin, J. A. (2014). Fisiología del gusto. España. Obelisco.
Centro de noticias ONU. “PNUD nombra Embajadores de Buena Voluntad a los famosos chefs hermanos Roca”. Obtenido de: http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=34248#.V-BtR5jhDWU
Slow Food. (s/f). Quiénes somos. Obtenido de: https://www.slowfood.com/es/

Cítanos
Bayardo Ramírez, Martha Gabriela. (2019). “Primeras reflexiones sobre la gastronomía en el siglo XXI”. Sobre los fogones de México. México. Obtenido de http://ungranodefrijolymaiz.blogspot.mx/



[1] Brillat Savarin, Jean Anthelme, Fisiología del gusto, España, Obelisco, 2014, p. 144. 
[2] Hoy lo gourmet hace referencia a los expertos de gustos refinados que aprecian la “buena” comida y bebida y aplicado a los productos se refiere a un nivel de calidad superior a la media.
[3] Centro de noticias ONU, “PNUD nombra Embajadores de Buena Voluntad a los famosos chefs hermanos Roca” en <http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=34248#.V-BtR5jhDWU>