miércoles, 25 de enero de 2017

¿MÉXICO POTENCIA ALIMENTARIA?



¿MÉXICO COMO POTENCIA ALIMENTARIA TIENE RESUELTO EL PROBLEMA DE SU FUTURO ALIMENTARIO?



MARTHA GABRIELA BAYARDO RAMÍREZ

Se reconoce a México como un país que es potencia alimentaria por distintos representantes de instituciones tanto gubernamentales como no gubernamentales[1]. Lo interesante sería saber que significa o representa esta afirmación, dado que este calificativo evidentemente no refleja un signo de eficacia para resolver problemas pendientes desde la Revolución Mexicana, de hecho no está de más recordar la afirmación hecha por La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): “si México no modifica drásticamente su política alimentaria, para el año 2030, importará el 80% de los alimentos que consume y se convertirá en el primer importador mundial de alimentos”.[2]
Evidentemente resulta complejo creer que la consideración de México como potencia alimentaria en el mundo sea sinónimo de resolución de problemas en el sector público en materia gastronómica, con esto nos referimos a las condiciones en que se encuentra la mayor parte del territorio del campo y el ámbito rural que tienen décadas sufriendo las consecuencias de la falta de reforma a todas sus leyes con el objetivo de que éstas pueda ser inicialmente utilizadas, como también articular las leyes existentes y simplificar su uso.
También se esperaría que la reforma resuelva la problemática de la tenencia de la tierra, su reparto y organización ejidal y lograr una concepción de equidad para todos los sujetos agrarios (sobre todo a los que se refieren a la figura de los pequeños productores).
Por si esto fuera poco falta resolver temas derivados de la aprobación de ley energética y sus leyes secundarias, ya que éstas contemplan la ocupación temporal de parcelas y predios, y a pesar de los beneficios de la ocupación temporal, éste representa un desgaste a las tierras del que jamás se recuperan.
En términos de políticas públicas es necesario que el gobierno establezca políticas más eficientes para estos espacios. También resulta difícil saber qué tenemos, cuánto tenemos y en qué estado se encuentran los recursos gastronómicos, dada la falta de un inventario de nuestro ámbito de forma integral.   
A la anterior lista del estado en que se encuentra nuestra gastronomía se puede sumar que en México no se cuentan con definiciones institucionales en torno a la gastronomía mexicana, aunque cabe señalar que específicamente la tesis de las exalumnas Hernández García Emma y Mendoza Bonilla Georgina Itzel titulada “Propuesta conceptual de gastronomía mexicana”, resulta importante para el desarrollo del presente texto, ya que si en verdad no se propone como tal una definición de la misma, si se hace el planteamiento de algunas de las vertientes en las que se ha desarrollado la gastronomía en nuestro país destacando un enfoque en tres dimensiones: a) el de una realidad cotidiana (cultural), b) objeto de estudio académico –actualmente existen programas de estudios a nivel de licenciatura- y c) la perspectiva de ser una disciplina teórico-práctica,[3] pero desafortunadamente esto no ha repercutido en que institución educativa con la suficiente envergadura moral dado sus niveles de compromiso con la formación de gastrónomos proponga hasta la fecha una definición de la gastronomía mexicana; como tampoco lo han hecho las instituciones gubernamentales a pesar de que la gastronomía en México, está implicada en los tres niveles productivos del país -el sector primario, secundario y terciario- como en diferentes ámbitos –medio ambiente, social, salud, política, legislación, religión, entre otros- que también son sustanciales para la vida del país.
También se debe sumar a la lista de pendientes el hecho de restringir en la práctica a la gastronomía al sector turístico y que los gastrónomos dentro de su formación se centren prácticamente en cubrir las necesidades del sector privado, cuando hay una larga lista de pendientes en el sector público que deberían ser atendidos también por estos profesionistas.
Y sólo a manera de finalizar esta lista los altos índices del problema “epidemiológico” de salud pública derivados de malas costumbres de la población al relacionarse con los alimentos.
Finalmente se puede entender que México sea considerado como una potencia alimentaria dado los niveles de productividad en ciertos productos de exportación, pero no podemos dejarnos llevar por el calificativo de potencia alimentaria creyendo que no hay nada por hacer o que todo va por un camino funcional.

FUENTES
Tesis
Hernández García, Emma et al., “Propuesta conceptual de gastronomía mexicana”, tesis de licenciatura, Colegio de Gastronomía, UCSJ, México, 2013.
Hemerografía
National Geographic, México potencia alimentaria, Edición especial mensual en español, México, Editorial Televisa, 2016.
Electrónicas
Gómez Mena, Carolina, “México potencia agroalimentaria mundial dice FAO”, La Jornada, México, 2016, en <http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/11/14/mexico-potencia-agroalimentaria-mundial-dice-fao>
Lara, Carlos, “México una potencia agroalimentaria en el mundo Calzada Rovirosa”, El Sol de Orizaba, México, 2017, en <https://www.elsoldeorizaba.com.mx/finanzas/mexico-una-potencia-agroalimentaria-en-el-mundo-calzada-rovirosa>
Sánchez, Julián, “Especular con la canasta básica aumenta pobreza, Confederación Nacional Campesina”, El Universal, México, 2013, <http://www.eluniversal.com.mx/notas/922700.html>

Cítanos
Bayardo Ramírez, Martha Gabriela, “¿México como potencia alimentaria tiene resuelto el problema de su futuro alimentario?”, Sobre los fogones de México, Ciudad de México, 2017, < http://ungranodefrijolymaiz.blogspot.mx/>


[1] Algunas de las fuentes que afirman que México es una potencia alimentaria son:
National Geographic, México potencia alimentaria, Edición especial mensual en español, México, Editorial Televisa, 2016.
Gómez Mena, Carolina, “México potencia agroalimentaria mundial dice FAO”, La Jornada, México, 2016, en <http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/11/14/mexico-potencia-agroalimentaria-mundial-dice-fao>
Lara, Carlos, “México una potencia agroalimentaria en el mundo Calzada Rovirosa”, El Sol de Orizaba, México, 2017, en <https://www.elsoldeorizaba.com.mx/finanzas/mexico-una-potencia-agroalimentaria-en-el-mundo-calzada-rovirosa>
[2] Sánchez, Julián, “Especular con la canasta básica aumenta pobreza, Confederación Nacional Campesina”, El Universal, México, 2013, <http://www.eluniversal.com.mx/notas/922700.html>
[3] Hernández García, Emma et al., “Propuesta conceptual de gastronomía mexicana”, tesis de licenciatura, Colegio de Gastronomía, UCSJ, México, 2013, p. 86.

miércoles, 31 de agosto de 2016

GASTRONOMÍA DEL SIGLO XXI



REFLEXIÓN SOBRE LA GASTRONOMÍA DEL SIGLO XXI

Martha Gabriela Bayardo Ramírez

El presente texto se centra en la reflexión sobre la relevancia tanto de la gastronomía como del patrimonio gastronómico en materia alimentaria en el siglo XXI, considerando como ejemplo el caso de México.
Una de las figuras protagónicas del presente tema que nos ocupa –la gastronomía-, presenta una constante: la paradoja entre su significado en términos etimológico y sus alcances en relación a su importancia para la vida de los pueblos en materia alimentaria.
En un sentido se puede observar un cierto nivel de consenso -entre las distintas fuentes consultadas en el presente- sobre la falta de satisfacción del significado de la gastronomía en términos etimológicos y por otro lado se observa una directriz sobre la línea de productos y protocolos de mesa asociados con un cierto nivel de prestigio vinculados con la línea gourmet.
No es descabellado asegurar que existe un desarrollo progresivo en términos del significado de gastronomía a nivel internacional en donde es posible observar una perspectiva de mayor integración de elementos como también el nacimiento de nuevos conceptos en torno a ella como es el caso de patrimonio gastronómico.
Entre los hecho que resultan parteaguas para el estudio, teorización y conceptualización de la gastronomía inicia en el siglo XX con la inaguración de su estudio a nivel licenciatura en México, con un enfoque no sólo de la restauración y la comida gourmet, sino de la historia de la alimentación humana. A este hecho se le suma una gran diversidad de textos publicados en diferentes lugares del mundo.
 A inicios del siglo XXI, se encuentra la declaratoria en la sesión del Comité Intergubernamental del Patrimonio Inmaterial, realizada en Nairobi, Kenia, el 16 de noviembre de 2010 de la Organización de las Nacionales Unidas para la Educación, la Ciencia y Cultura (UNESCO), ya que dicha institución integra a su enfoque de patrimonio inmaterial cultural diferentes recursos de la gastronomía –en el caso de México el nombre del documento fue “La cocina tradicional mexicana, cultura comunitaria, ancestral, popular y vigente: El paradigma Michoacán”-. Esta declaratoria dota a la gastronomía de un reconocimiento internacional de categoría de cultura viva, según los usos y costumbres alimentarios de diferentes países.

Por otro lado y no menos importante se encuentra la labor de Carlo Petrini y la ONG que encabeza Slow Food, quien reconoce el principio fundamental de la gastronomía su naturaleza alimentaria en donde inevitablemente se considera como parte de la gastronomía temas de producción alimentaria; sistemas de productividad alimentaria; medio ambiente; salud; legislación existente en materia alimentaria; economía local y global; políticas públicas, entre tantos otros temas que evidencian que la gastronomía hoy tiene un alcance transversal en la vida de los pueblos.
Encapsular a la gastronomía solamente en los ámbitos: turístico y de cultura, sin considerar el alimentario-social ha dado como consecuencia una concepción tanto de la gastronomía como del patrimonio gastronómico, inacabados con consecuencias lamentables en materia alimentaria por lo menos en el caso de México, según los resultados de la investigación La relación del patrimonio gastronómico nacional y la soberanía alimentaria de México como una figura a legislar.[1]
Sería esfuerzo de las nuevas generaciones de gastrónomos valorar la posibilidad de trabajar para inaugurar una gastronomía en el sector público y sumar esfuerzos para enfrentar los diferentes retos en materia alimentaria tanto a nivel local, nacional e internacional.    

Cítanos:  Bayardo Ramírez, Martha Gabriela, “Reflexiones sobre la gastronomía mexicana del siglo XXI”, Sobre los fogones de México, Distrito Federal, 2016, < http://ungranodefrijolymaiz.blogspot.mx/>    
 
FUENTES CONSULTADAS
Bibliografía

Petrini, Carlo, “Buena, limpia y justa: la comida tradicional mexicana”, Conservatorio de la Cultura Gastronómica de Mexicana. Elogio de la cocina mexicana: patrimonio cultural de la humanidad, Artes de México, Conservatorio de la Cultura  Gastronómica Mexicana, México, 2013.

Slow Food, “Bueno, limpio y justo: el manifiesto Slow Food por la calidad”, Slow Food, s.l., 2007.

___________, La guía Slow Food, Slow Food, s.l., 2008.

Tesis

Bayardo Ramírez, Martha Bayardo, “La relación del patrimonio gastronómico nacional y la soberanía alimentaria de México como una figura a legislar”, tesis de licenciatura, Colegio de Gastronomía, UCSJ, México, 2016.

Electrónica

Petrini, Carlos,  “La industria de los alimentos es una mafia criminal”, Aporrea, Ecoportal–Semana, 2013, <http://www.aporrea.org/desalambrar/n236963.html>








 








[1] Bayardo Ramírez, Martha Bayardo, “La importancia de legislar para reconocer, rescatar, proteger, salvaguardar y fortalecer el patrimonio gastronómico de la Nación como una vía para alcanzar la soberanía alimentaria de México”, tesis de licenciatura, Colegio de Gastronomía, UCSJ, México, 2016.